TAPIZAR UN SILLÍN DE BICICLETA.

EL TALLER DE BICIS

SOLUCIONAMOS PROBLEMAS DE MECÁNICA

Tapizar un sillín de bicicleta.

25/04/15
En el taller mecánico a domicilio Don Gato Bikes hoy vamos a tapizar un sillín de carbono.

Y es porque es posible que muchos de vosotros os halláis fijado en los sillines de carbono: a menudo por debajo de los cien gramos, casi todos negros, muy bonitos; sobre todos los de acabado 3K.

Cuando pruebas uno las sensaciones son contradictorias:

Por un lado el carbono es un material muy flexible, por lo tanto es verdad que durante los primeros kilómetros parece

El aspecto inicial del sillín es precioso.
El aspecto inicial del sillín es precioso.

incluso cómodo. Cuando llega la primera cuesta y empiezas a hacer fuerza de verdad, es sorprendente cómo este tipo de sillines transmite la fuerza a los pedales.

Pero, ¿qué suele pasar cuando un ciclista medio de tipo excursionista o aquel que quiere correr tanto subiendo como bajando se hace con un sillín de este tipo?

Pondré como ejemplo un ciclista cualquiera que se ha quedado prendado de un sillín de carbono que ha visto por cuarenta euros en el Segundamano. Llama al vendedor y éste se lo muestra. Precioso, sin estrenar.

Nuestro amigo ciclista sale corriendo, lo monta en su bici y, sin más de va de excursión. Es entonces cuando alucina cuando ve cómo se sube con ese sillín, los raíles de carbono consiguen que el sillín no sea fijo del todo, sino que posee cierta capacidad de amoldarse al movimiento del organismo al pedalear.

Pero entonces llega la bajada técnica de turno y… ¡ay amigo! este sillín no sirve para hacer apoyos técnicos porque, literalmente, te lo vas clavando en la parte interior de los muslos entre curva, trialera, salto y otra curva. Nuestro ciclista ha caído en la tentación de quitarle cuarto de kilo a la bici dejándola con un aspecto superagresivo pero ahora no sabe meterla en curvas cerradas.

Así que cuando llega a su casa con el culo hecho polvo y la sensación de que ha hecho el tonto cambiando de sillín a la ligera, se debate entre cambiar de sillín o cambiar de amigos de rutas, ponerse a entrenar como loco y buscarse un club de competición.

Como os podéis imaginar, ese ciclista medio, pasado de peso y con demasiada falta de entrenamiento como para usar este tipo de sillines soy yo.

Después de darle vueltas al coco se me ocurrió que el dilema entre cambiar yo o cambiar el sillín lo iba a resolver por una

Materiales necesarios
Materiales necesarios

tercera vía: me iba a animar a tapizar el sillín.

Lo primero que necesité para tapizar el sillín fue reunir una serie de materiales que os voy a enumerar:

    1. Unas tijeras.
    2. Un trozo de piel sintética (cuanto más grande, mejor para ensayar o para los sucesivos intentos que llevaréis a cabo antes de dar con la versión final). Se puede conseguir en tiendas de manualidades o de retales.
    3. Pegamento tipo Supergen.
    4. Unas bandas de ese material vinílico con el que se protegen algunos artículos al embalarlos, parecido al plástico de burbujas pero sin aire y más fino.
    5. un rotulador tipo edding para marcar la piel sintética.
    6. Un rotulador de los que se usan para cd,s por si queréis decorar la piel una vez puesta.
  1. Un barniz en espray para proteger vuestra obra una vez finalizada. Aunque le da un aspecto excesivamente brillante, gracias al barniz el sillín os durará más tiempo con buen aspecto (sobre todo si es blanco). 

Retiro el sillín de la piel sintética y procedo a marcarla con el rotulador. Por último les doy forma con las tijeras.

Una vez hechas estas marcas, procedo cubrir el sillín con las bandas para embalar de la siguiente manera:

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Recortamos la silueta del sillín sobre el reverso de la piel.

Coloco por tiras el protector sobre el área de contacto con el sillín ya encolada y prácticamente seca. Repito la operación tres veces y me ayudo de unas pinzas de la ropa para sujetar “el relleno”.

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No es bueno abusar de las pinzas sobre la piel.
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Mientras se seca el pegamento, sujetamos el acolchado con pinzas.

Si alguna zona no termina de pegarse, me ayudo con unas pinzas, cuyas marcas espero que desparezcan cuando la piel sintética recupere su aspecto original con el uso.Cuando el pegamento que une lo que será nuestro acolchado con el sillín, ya puedo volver a encolar el acolchado
y parte de la zona baja del sillín
. Compruebo que el pegamento está seco al tacto voy pegando y colocando la piel sobre el sillín lo más tensa posible. Empiezo por el pico y la cola y después pego los laterales.

Una vez terminado el tapizado, me decido a decorar el sillín pegándole unos adhesivos que iré bordeando con el rotulador de cd´s. Cuando ha pasado una hora, retiro los adhesivos
con cuidado de no dañar la piel.

Por último le aplico tres capas de barniz para proteger la piel sintética, que me parece algo delicada y las grafías que le he realizado.

Éste es el resultado final de nuestro sillín de carbono tapizado; ¿qué os ha parecido? ¿Os animáis a tapizar un sillín? Esperamos vuestros comentarios.

Peso más que aceptable
Peso más que aceptable
El aspecto de la bici pierde agresividad pero ésta gana mucho en comodidad y en control.
El aspecto de la bici pierde agresividad pero ésta gana mucho en comodidad y en control.
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